arquitectura Le Corbusier from abelgalois on Vimeo.
lunes, 26 de septiembre de 2011
Galería Solar S. Roque / Manuel Maia Gomes
Galería Solar S. Roque / Manuel Maia Gomes
PUBLICADO POR ARQ. CANO / ETIQUETAS: ARQUITECTURA
Arquitectos: Manuel Maia Gomes
Ubicación: Vila do Conde, Portugal
Equipo de Proyecto: Carla Cruz, Rui Araújo, Artur Alves, Alda Silva, Luisa Lopes, Catarina Magalhães
Ingeniería: António Costa, Eça Guimarães, Madalena Camões, Márcia Campos
Fecha: 2010
Fotografías: FG+SG – Fernando Guerra, Sergio Guerra

Este proyecto construye un paso a través de dos edificios, llegando hasta una plaza ubicada ocho metros más abajo. Ésta se conecta a través de un ascensor, ubicado al interior de la caja de escaleras.
El paso funciona como un espacio de exposición para pintura y escultura, y lleva directamente a la Galería Solar, especializada en el cine y las artes visuales; además se dispuso una librería. El edificio original fue construido en el siglo XVI, pero sufrió profundas transformaciones en el siglo XVIII.
Siendo este paso un espacio público, abierto desde las 8:00 am hasta las 12 de la noche, los objetos expuestos son protegidos por paneles de vidrio y un sistema de calefacción y ventilación natural. En el centro del nuevo edificio, se dejaron algunos vestigios de lo pre existente, testimonio de la construcción original, como por ejemplo un pórtico de piedra.
En la primera planta y en el techo, el espacio se convierte en una residencia de estudiantes con 18 habitaciones, cocinas y salones. En este caso, la estrategia del proyecto es diferente. Mientras que en la planta baja, todas las piedras permanecen a la vista y los pisos son de piedra o cemento, en la residencia de estudiantes el espacio ha sido tratado en función del confort: el suelo es de madera y los muros revestidos con yeso pintado.
Las zonas comunes de la residencia se comunican con la galería a través de antiguas ventanas que entregan mayor transparencia al interior y permiten la interacción entre la galería, las obras de arte y esta área pública. El edificio también se comunica con la ciudad a través de ventanas dispuestas específicamente para enmarcar los puntos de vistas de interés.
La presencia de vidrios de colores ayudan a hacer la transición entre la casa señorial construida en piedra y la escalera construida en hormigón pigmentado. Ambos materiales fueron tratados sin terminar, lo que evidencia la imperfección de la humanidad. El espacio con vidrios de colores ilumina el traspaso y marca la presencia del área de cine.
De esta manera, la gente se encuentra con el arte al caminar por los espacios públicos de la ciudad, y se ven enfrentados directamente con las exposiciones regulares de la galería. Los paneles de colores luminosos llaman la atención desde la entrada del edificio, atrayendo a la gente como la luz al final del túnel.
La galería fue diseñada teniendo en cuenta los principios de la reutilización de materiales de construcción. El granito, material de construcción que predomina en el edificio se complementa con hormigón pigmentado, usado en la construcción de las escaleras y la caja del ascensor.
La inercia térmica del granito asociado a su alta densidad, permite que este material se use para acumular calor durante el verano, liberando la energía acumulada durante los meses de invierno, evitando así el uso de aire acondicionado en el interior.
Ubicación: Vila do Conde, Portugal
Equipo de Proyecto: Carla Cruz, Rui Araújo, Artur Alves, Alda Silva, Luisa Lopes, Catarina Magalhães
Ingeniería: António Costa, Eça Guimarães, Madalena Camões, Márcia Campos
Fecha: 2010
Fotografías: FG+SG – Fernando Guerra, Sergio Guerra
Este proyecto construye un paso a través de dos edificios, llegando hasta una plaza ubicada ocho metros más abajo. Ésta se conecta a través de un ascensor, ubicado al interior de la caja de escaleras.
El paso funciona como un espacio de exposición para pintura y escultura, y lleva directamente a la Galería Solar, especializada en el cine y las artes visuales; además se dispuso una librería. El edificio original fue construido en el siglo XVI, pero sufrió profundas transformaciones en el siglo XVIII.
Siendo este paso un espacio público, abierto desde las 8:00 am hasta las 12 de la noche, los objetos expuestos son protegidos por paneles de vidrio y un sistema de calefacción y ventilación natural. En el centro del nuevo edificio, se dejaron algunos vestigios de lo pre existente, testimonio de la construcción original, como por ejemplo un pórtico de piedra.
En la primera planta y en el techo, el espacio se convierte en una residencia de estudiantes con 18 habitaciones, cocinas y salones. En este caso, la estrategia del proyecto es diferente. Mientras que en la planta baja, todas las piedras permanecen a la vista y los pisos son de piedra o cemento, en la residencia de estudiantes el espacio ha sido tratado en función del confort: el suelo es de madera y los muros revestidos con yeso pintado.
Las zonas comunes de la residencia se comunican con la galería a través de antiguas ventanas que entregan mayor transparencia al interior y permiten la interacción entre la galería, las obras de arte y esta área pública. El edificio también se comunica con la ciudad a través de ventanas dispuestas específicamente para enmarcar los puntos de vistas de interés.
La presencia de vidrios de colores ayudan a hacer la transición entre la casa señorial construida en piedra y la escalera construida en hormigón pigmentado. Ambos materiales fueron tratados sin terminar, lo que evidencia la imperfección de la humanidad. El espacio con vidrios de colores ilumina el traspaso y marca la presencia del área de cine.
De esta manera, la gente se encuentra con el arte al caminar por los espacios públicos de la ciudad, y se ven enfrentados directamente con las exposiciones regulares de la galería. Los paneles de colores luminosos llaman la atención desde la entrada del edificio, atrayendo a la gente como la luz al final del túnel.
La galería fue diseñada teniendo en cuenta los principios de la reutilización de materiales de construcción. El granito, material de construcción que predomina en el edificio se complementa con hormigón pigmentado, usado en la construcción de las escaleras y la caja del ascensor.
La inercia térmica del granito asociado a su alta densidad, permite que este material se use para acumular calor durante el verano, liberando la energía acumulada durante los meses de invierno, evitando así el uso de aire acondicionado en el interior.
lunes, 22 de agosto de 2011
Obra y biografía de Alonso de Covarrubias
Introducción a la obra de Alonso de Covarrubias
Alonso de Covarrubias (1488-1570) fue un arquitecto toledano, yerno y sucesor de Enrique Egas, gran maestro gótico.
Formado primero en este arte, asimiló pronto el renacimiento italiano y español así como distintos elementos de otros contemporáneos como Diego de Siloé, Alonso Vázquez, Zarza y Baeza de quienes se ha considerado su sucesor, convirtiéndose en el arquitecto más importante del segundo tercio del siglo XVI. Su historia es contada magníficamente por Martín González.
Covarrubias comenzó siendo un consumado ornamentista, amante de grutescos y adornos renacientes de todo tipo, pero de talla muy relevante.
De este tipo es el palacio arzobispal de Alcalá de Henares, con un bellísimo patio y escalera y es Covarrubias desarrolló el diseño de la escalera de caracol en tres tramos, que más tarde Herrera aplicaría a las obras del Escorial. Para Chueca, el diseño de escalerilla que propuso Alonso de Covarrubias en el siglo XVI, es el más hermoso de la arquitectura de nuestro país.

También encuadramos en esta primera etapa de excesiva decoración, el retablo de Santa Librada y sepulcro de Fabrique de Portugal, ambas en la catedral de Sigüenza, en el año 1515. En 1526 construyó en Guadalajara el convento de la Piedad; de 1531 a 1534 realizó la capilla de los Reyes Nuevos en la catedral de Toledo. En el mismo año, 1534, realiza la obra culmen de su etapa plateresca: las obras de la portada del monasterio de San Clemente, en Toledo.
Otra de las grandes aportaciones de Covarrubias fue la intervención en el gran Hospital de Santa Cruz de Toledo, diseñado por Enrique Egas. A Covarrubias se debe la monumental fachada, el claustro y la escalera monumental.
Alcázar de Toledo
Pero un acontecimiento imprevisto hizo cambiar el rumbo del arte de Alonso de Covarrubias. En 1537 Carlos V le nombra arquitecto real, poniendo bajo su dirección el Alcázar de Toledo. El Alcázar, diseñado bajo una planta rectangular, posee cuatro elegantes torres en cada una de las cuatro esquinas del edificio. Merece también la pena emplear unos minutos en la fachada principal, en la que recreando la obra de Machuca, proyecta órdenes superpuestos con un último piso a modo de galería: dos pisos inferiores con ventanas y un orden superior en el que las aberturas se combinaban con los espacios lisos. Los muros son decorados con decenas de heraldos y escudos, los de las ventanas y el patio de un plateresco concebido y planeado.
Esta obra marcó un antes y un después en su trayectoria. En su última etapa, en la que se acerca a pasos agigantados a la arquitectura de Juan de Herrera, estuvo influido por el arte de Serlio a través, principalmente, de su libro, publicado a principios del siglo XVI y el de Diego de Sagredo, Medidas de lo Romano, el primer tratado del nuevo estilo arquitectónico fuera de Italia. A partir de ella funde la decoración -algo excesiva en otros momentos- con la estructura misma del edificio, dejando ya entrever la severidad del estilo herreriano. Así ocurre en el patio de San Pedro Mártir, trazado en 1541, edificio encuadrado en tres alturas: la primera con arcos de medio punto y en los superiores adintelados.
Hospital de San Juan Bautista de Tavera, Toledo
Asimismo hablamos del Hospital de San Juan Bautista o Tavera, del año 1541, en el que fue el cardenal que le da nombre quien hace de mecenas de la obra con el beneplácito de Carlos V.
La fachada es de tipo florentino, almohadillada, marcando secuencias que se repiten de forma matemática. De tal envergadura fue la obra que Covarrubias le dedicaría diez años de trabajo.
Otras obras de Alonso de Covarrubias
A la segunda etapa del arquitecto también corresponde Santa María la Blanca, edificio alzado bajo una antigua sinagoga en el año 1550, con tres capillas platerescas, las naves se abren por arcos de medio punto tan característicos de Covarrubias y cubiertas octogonales gallonadas. La Puerta de Bisagra(1559) levantada, a modo de arco del triunfo, bajo un antiguo arco árabe y la iglesia de Getafe, de 1541, serán otras obras destacadas de nuestro autor.

Alonso de Covarrubias (1488-1570) fue un arquitecto toledano, yerno y sucesor de Enrique Egas, gran maestro gótico.
También encuadramos en esta primera etapa de excesiva decoración, el retablo de Santa Librada y sepulcro de Fabrique de Portugal, ambas en la catedral de Sigüenza, en el año 1515. En 1526 construyó en Guadalajara el convento de la Piedad; de 1531 a 1534 realizó la capilla de los Reyes Nuevos en la catedral de Toledo. En el mismo año, 1534, realiza la obra culmen de su etapa plateresca: las obras de la portada del monasterio de San Clemente, en Toledo.
Otra de las grandes aportaciones de Covarrubias fue la intervención en el gran Hospital de Santa Cruz de Toledo, diseñado por Enrique Egas. A Covarrubias se debe la monumental fachada, el claustro y la escalera monumental.
Pero un acontecimiento imprevisto hizo cambiar el rumbo del arte de Alonso de Covarrubias. En 1537 Carlos V le nombra arquitecto real, poniendo bajo su dirección el Alcázar de Toledo. El Alcázar, diseñado bajo una planta rectangular, posee cuatro elegantes torres en cada una de las cuatro esquinas del edificio. Merece también la pena emplear unos minutos en la fachada principal, en la que recreando la obra de Machuca, proyecta órdenes superpuestos con un último piso a modo de galería: dos pisos inferiores con ventanas y un orden superior en el que las aberturas se combinaban con los espacios lisos. Los muros son decorados con decenas de heraldos y escudos, los de las ventanas y el patio de un plateresco concebido y planeado.
Hospital de San Juan Bautista de Tavera, Toledo
Asimismo hablamos del Hospital de San Juan Bautista o Tavera, del año 1541, en el que fue el cardenal que le da nombre quien hace de mecenas de la obra con el beneplácito de Carlos V.
A la segunda etapa del arquitecto también corresponde Santa María la Blanca, edificio alzado bajo una antigua sinagoga en el año 1550, con tres capillas platerescas, las naves se abren por arcos de medio punto tan característicos de Covarrubias y cubiertas octogonales gallonadas. La Puerta de Bisagra(1559) levantada, a modo de arco del triunfo, bajo un antiguo arco árabe y la iglesia de Getafe, de 1541, serán otras obras destacadas de nuestro autor.
(Autora del artículo/colaboradora de ARTEESPAÑA:
Ana Molina Reguilón)
Ana Molina Reguilón)
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